sábado, octubre 16, 2010

Deja a Jesús entrar en tu barca

Dejando que Jesús suba a la barca de nuestra vida.
La noche y la tormenta no son eternas, en especial si tienes a Jesús de tu lado.
Israel Romero

¿Estuviste alguna vez en una tormenta en medio del mar? Especialmente si era de noche, uno puede imaginarse que desesperación se siente en ese momento y desearía no estar en ese lugar.
Hubo una ocasión en donde un grupo de hombres estuvieron en una experiencia parecida, navegaban en una oscura noche donde una feroz tormenta azotaba su pequeña barca, donde el temor y la angustia reinaban y miles de pensamientos rondan por la mente de ellos.
En Marcos 6:45 muestra la lucha de estos varones con tres grandes adversidades, las mismas que nosotros vivimos en momentos adversos en nuestras vidas.
En esa oportunidad reinaba la noche y esta es sinónimo de oscuridad, hay ocasiones en donde se presentan tribulaciones y malos momentos en la vida y vemos todo oscuro y desearíamos que haya aunque sea un poco de luz y esperanza, esos momentos donde recibes noticias malas, donde sientes que no te aman, donde perdiste tu trabajo, donde rompes tu relación con tu pareja o cuando te enteras que tienes una enfermedad. Y son en estos momentos donde la inseguridad, la tristeza y la amargura invaden tus pensamientos y sientes que estas solo.
Otra adversidad es la tormenta, que es todo problema o circunstancia que golpea la barca de nuestra vida y son en estos momentos, así como lo hicieron los discípulos, que empezamos a luchar con nuestras fuerzas. Como te sientes solo, empiezas a depender en tus fuerzas y luchas las adversidades con tus ideales o con decisiones propias que a veces terminan hundiéndote más y más.
Y ahí es donde, como no pudiste con tus fuerzas, empieza a inundarte la desconfianza y el miedo que es la adversidad que aprovecha el enemigo para hacer su obra destructora en ti, porque nos invade un sentimiento pesimista de nosotros mismos o de la circunstancias, así pensaron los discípulos cuando vieron venir a Jesús caminando por el agua, pensaron lo peor en vez de ser optimistas.
Pero la noche y la tormenta no son eternas, en especial si tienes a Jesús de tu lado, lo que te dice el Señor es que Tengas Ánimo, No temas que Él es el que viene a socorrerte. Cuando los discípulos permitieron que Jesús subiera a su barca, Él con su autoridad hizo cesar la tormenta y todo se calmó, si nosotros en vez de auto compadecernos y auto descalificarnos de los propósitos de Dios dejaríamos que él tomara el control de nuestra barca, Jesús haría que las pruebas y tribulaciones no sean lo peor que nos paso sino que haría esas circunstancias una forma de moldearnos para llegar a depender de él.
Si ves que lo que te esta pasando en este momento es una tormenta de preocupaciones que azotan tu vida, deja que Jesús suba a tu barca, cuando tienes a Jesús de tu lado, todo será diferente porque no estas solo, Él esta a tu lado.

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